viernes, 21 de mayo de 2010

Esta historia comienza aquí, cuando yo te vi dije que eras para mí. Y mientras pasan los días sigo pensando la estrategia para entrar en tu vida. Puede que haya cabida, porque cuando pasas a mi lado me buscas y me miras.
Me acerco a tu lado, nos quedamos mirando como hipnotizados; ha llegado el momento tan esperado, besamos nuestros labios y quedamos condenados.
Bendito sea el día en que lo nuestro ha comenzado.