¿Puede salir algo de aquí? Yo, tan temerosa, tú que a veces te da por hablar y otras por no decir palabra. ¿Podremos querernos? ¿Queremos querernos? Yo quiero que me quieras. Yo quiero quererte, pero creo que eso ya lo tengo. Quiero poder llamarte cuando quiera, quiero que me abraces por detrás. Sabes... Me das esperanzas, y con ellas me esperanzo y empiezo a pensar que tal vez quieras algo más, y empiezo a imaginar situaciones, y a hacer planes incluyéndote. ¿Soy yo o quienes me rodean te incluyen en mis planes? No me importa, me alegro de todos modos. Imagino todos esos planes y muchos más, me imagino contigo en la playa, o pidiéndote que vengas a la fiesta conmigo, o besándote mientras duermes... Te imagino preguntándome si me gustaría ir contigo a no se dónde a pasar unos días con no se quienes, y decirte que sí. Quiero que estés en cada segundo de mi felicidad. Quiero poder pedirte que me muerdas la clavícula. Y en el fondo se que todo esto no pasará, y se que me volveré a desilusionar o puede que no, puede que seas tú, puede que seas mi Tú. Quiero que lo seas.
-¿Cuantas posibilidades tengo? ¿1 entre un millón?
-No, tienes muchas más... La primera la conoces, la segunda se hablan, la tercera sabes que le gustas, la cuarta ya se juntaron y aun así sigue queriéndote ver...
-¿Eso a cuantas posibilidades valen?