miércoles, 4 de agosto de 2010
Eres una gallina. No tienes agallas. Tienes miedo de decir: "Vale, la vida es real". La gente se enamora. Las personas nos pertenecemos unas a otras, porque es la única oportunidad que tenemos para ser felices. Crees que eres un espíritu libre, un animal salvaje. Te da miedo la idea de que alguien te meta en una jaula. Pues, nena, tú ya estás en una jaula y la construiste tú misma. Y sus paredes no están en Tulip, en Texas, ni en Somalia. Están donde quiera que vayas. Porque no importa a donde huyas, siempre terminarás topándote contigo misma.