domingo, 12 de diciembre de 2010

Cada momento, cada sonrisa y cada persona que encuentro en la vida pertenece a una pieza de mi puzzle.
Todo se coloca a su gusto sin más pretensiones que encajar. Yo solo decido las piezas que quiero utilizar. Otras muchas y quizás más de las que a mí me gustarían, deciden dejar mi tablero para buscar juegos con 1000 piezas o simplemente juegos con la simpleza de 20 fichas.
Llevo mucho tiempo con la simple pieza de mi "yo" por miedo a no encajar los eslabones curvos de la vida.
He apostado por fichas fallidas y he perdido otras que aún ofreciéndome su propio hueco, no les he dado lugar.
Ahora que mi tablero es grande comienzan a llegar piezas a cada cual más especial. Personas, lloros, sufrimiento, proyectos, carcajadas, sueños...
Un todo en la vida de una persona donde se eligen las piezas y todas encajan a su gusto sin miedo a perder o sufrir.
Solo por el hecho de vivir...
...vivir a espensas de los miserables que no tienen su propio tablero donde jugar.