viernes, 24 de junio de 2011


Ella está ahí sentada frente a ti. No te ha dicho nada aún pero algo te atrae. Sin saber por qué te mueres por tratar de darle un beso ya. 
Si la quieres... sí, la quieres, mírala. Mírala y ya verás, no hay que preguntarle. No hay que decir, no hay nada que decir. Ahora bésala.
¿Qué pasó? Él no se atrevió y no la besará. Qué horror. Qué lástima me da ya que la perderá.
Bésala
Bésala
Bésala
Bésala