miércoles, 6 de julio de 2011

Me imagino que los lunes son los días odiados por todos.

El viernes y el sábado son los días populares.

Yo definitivamente soy un jueves. Sereno, preciso en su lugar. Calmado cuando llega y sin prisa para irse. Nunca llega tarde, cada semana cumple. No temprano como lunes porque no le gusta ser el centro de atención. Pero tampoco tarde como domingo.
Jueves, exacto y misterioso. ¿Y cuántas veces me sorprendió la vida en jueves? No más de las que me sorprendera por el resto del tiempo.