domingo, 27 de septiembre de 2009

Necesito alguien que me entienda. Que me quiera escuchar. Que no me haga sentir tan putamente diferente y anormal. Necesito a alguien que no se aburra conmigo, que no me tenga lástima. Necesito dejar de encerrarme en mí - me enfermo. Necesito gritar muchas cosas, dejar de sentirme vacía de una vez, llenar mis días con cosas que me hagan bien. Necesito correr, esconderme, escapar de las peleas. Necesito dejar de ser esclava de mí misma y mis contradicciones. Necesito llenarme de logros, cumplir con mis exigencias, sentirme fuerte como antes. Necesito un equilibrio, un respiro. Necesito aprender a pedir. Necesito dejar de sentir.