No se conmovió ni un poco al tenerlo enfrente de nuevo, y sintió un gran alivio. Sabía que era la mejor señal de que había dejado todo atrás, y que esa adicción casi enfermiza que había experimentado ayer por él ya era parte del pasado.
Él, por su parte, lo percibió de inmediato... ya no era la misma tonta que perdía la cabeza al verlo, y hacía hasta lo mas absurdo por tenerlo cerca. Se soprendió y a la vez se preocupó por su orgullo y su vanidad. Todo ese encuentro había sido planeado por otros, más sus espectativas eran altas con ella... pero ahora estaban por el suelo, ante la frialdad de su "ex-esclava"...
Ella supo jugar todas sus cartas con simpatía, intentando disimular su indiferencia ante su antiguo verdugo... pero en el fondo algo la hacía titubear.
Al final de la velada, él la enfrentó y ella no tuvo miedo en reconocer que nada era igual y que su imagen ya no le provocaba el mismo impacto de antes. Entonces con la seguridad de siempre, él insinuó el final de esa extraña historia que habían compartido ayer, ella cayó en la trampa, dando un paso hacia él...Ella volvió a ser presa y él un cazador feliz, sumergidos en la locura de un beso dejado en el tintero tras meses de ausencia. Ya no habían treguas entre los dos, el deseo era más fuerte que las razones que siempre los separaron. A ella no le importó volver a subyugarse y dejarse modelar por aquellas manos que siempre la hicieron sentir libre, libre de culpas y juicios. ¿Él? quien sabe qué pasaba por su mente, quizás nada, más su actitud hablaba por si misma, fue tal como ella lo había soñado, a momentos dulce como la miel, en otros calcinante frenesí, al punto de la embriaguez.
Se fundieron al fuego de sus propias pieles inquietas, al compaz de sus respiraciones melodiosas, las sonrisas satisfechas y las palabras susurradas, llenas de malicia...¿Será que nos volveremos a ver?
Aún se escucha el eco y las dudas...¿Y a quién le importa? Ambos se conocen los suficiente como para saber que esos instantes se repetirán solo cuando se hayan extrañado demasiado...
Él, por su parte, lo percibió de inmediato... ya no era la misma tonta que perdía la cabeza al verlo, y hacía hasta lo mas absurdo por tenerlo cerca. Se soprendió y a la vez se preocupó por su orgullo y su vanidad. Todo ese encuentro había sido planeado por otros, más sus espectativas eran altas con ella... pero ahora estaban por el suelo, ante la frialdad de su "ex-esclava"...
Ella supo jugar todas sus cartas con simpatía, intentando disimular su indiferencia ante su antiguo verdugo... pero en el fondo algo la hacía titubear.
Al final de la velada, él la enfrentó y ella no tuvo miedo en reconocer que nada era igual y que su imagen ya no le provocaba el mismo impacto de antes. Entonces con la seguridad de siempre, él insinuó el final de esa extraña historia que habían compartido ayer, ella cayó en la trampa, dando un paso hacia él...Ella volvió a ser presa y él un cazador feliz, sumergidos en la locura de un beso dejado en el tintero tras meses de ausencia. Ya no habían treguas entre los dos, el deseo era más fuerte que las razones que siempre los separaron. A ella no le importó volver a subyugarse y dejarse modelar por aquellas manos que siempre la hicieron sentir libre, libre de culpas y juicios. ¿Él? quien sabe qué pasaba por su mente, quizás nada, más su actitud hablaba por si misma, fue tal como ella lo había soñado, a momentos dulce como la miel, en otros calcinante frenesí, al punto de la embriaguez.
Se fundieron al fuego de sus propias pieles inquietas, al compaz de sus respiraciones melodiosas, las sonrisas satisfechas y las palabras susurradas, llenas de malicia...¿Será que nos volveremos a ver?
Aún se escucha el eco y las dudas...¿Y a quién le importa? Ambos se conocen los suficiente como para saber que esos instantes se repetirán solo cuando se hayan extrañado demasiado...