Empiezo, sonrío y me muevo a tu ritmo, siempre al tuyo. Un paso adelante y dos hacia atrás. Una nueva sonrisa y una mirada de reojo, si siempre me miraras verías algo más que lo que tienes delante. Si siempre me escucharás oirías algo más que palabras.
Aparentando e intentando esconder lo que apenas quiero esconder. Pensando en esas cosas que nos mantienen juntos y al mismo tiempo alejados. Separados.